Clásico Mundial de Béisbol: Dominicana somete a Venezuela
La novena de la República Dominicana aplicó la misma dosis letal con la que tiene ilusionada a más de 11 millones de ciudadanos para superar el primer gran desafío en el Clásico Mundial de Béisbol.
Munición pesada que no hay pitcheo contrario que resista y un relevo que ha sido un pantano donde se ha ahogado hasta una ofensiva con tanta profundidad como la venezolana.
La tropa de Albert Pujols dispuso 7-5 la noche del miércoles sobre la bolivariana para cerrar como líder invicto (4-0) del grupo D y este viernes buscará ante Corea del Sur (6:00 pm) su boleto a la semifinal, aquí.
Venezuela (3-1) se medirá al Japón de Shohei Ohtani y Yoshinobu Yamamoto, el sábado, también en Miami.
En un lonDepot Park con mayoría dominicana entre los 36,230 presentes, los duartianos no decepcionaron la fiesta que la abrió dos horas antes del partido el merenguero Toño Rosario con un concierto afuera del parque.
Fernando Tatis Jr. despachó cuadrangular de tres vueltas en el cuarto episodio que despegó la ventaja, Juan Soto jonroneó con uno abordo y Vladimir Guerrero Jr. y Ketel Marte batearon vuelacercas solitarios para encabezar la ofensiva de nueve 11 imparables.
Desde el montículo, Sandy Alcántara trabajó tres entradas en la que fue conectado con cinco hits y tres vueltas, pero el relevo volvió al rescate. Huáscar Brazobán, Juan Mejía, Seranthony Domínguez, Dennis Santana, Camilo Doval tiraron una entrada en blanco hasta que en el noveno Abner Uribe llegó descontrolado y llenó las bases sin out, con tres boletos.
Tras Uribe transferir a Jackson Chourio, Ronald Acuña Jr. y Maikel García subió a lanzar Elvis Alvarado, que dominó a Luis Arráez con elevado al derecho que produjo la cuarta. Luego, Wilson Contreras sacó rodado al lanzador, que tiró al campo corto, pero no había nadie y entró la quinta vuelta sudamericana.
Pero Salvador Pérez sacó rodado a tercera que Manny Machado recogió, tiró a segunda y Ketel Marte completó la doble matanza en la inicial para terminar el partido.
El relevo dominicano no había tolerado carrera en las primeras 19.2 entradas que había trabajado en el certamen de 20 países.
Ahora la serie particular entre los dos principales portadores de talento a la MLB es dominada 5-1 por los dominicanos en las primeras seis ediciones del Clásico.
Fue un choque en el que el infielder venezolano Maikel García se fue de 4-4,
A dos velocidades
Los dominicanos se adelantaron en la primera entrada ante Eduardo Rodríguez al combinar imparable al jardín central de Ketel Marte con cuadrangular entre right y center de Juan Soto para encender unas tribunas de mayoría quisqueyanas.
Pero los sudamericanos descontaron tan pronto como al cierre del primero ante Sandy Alcántara. Maikel García sacó rodado fuerte de frente al torpedero que Geraldo Perdomo dejó caer, aunque el anotador no concedió el error. Luego Luis Arráez negoció boleto y Wilson Contreras disparó hit al derecho que llevó la primera al plato.
Sin embargo, los bates duartianos sonaron fuerte en el tercer episodio para aumentar la ventaja. Marte la sacó por el izquierdo y Vladimir Guerrero Jr. por el derecho para el 4-1.
Los bolivarianos volvieron a ligar ante Alcántara en el tercero y el juego volvió a ponerse por la mínima. Ronald Acuña Jr. negoció boleto, se robó la intermedia y Maikel García lo remolcó con doblete al central. A seguida, Arráez pegó doble productor al derecho , pero Salvador Pérez falló con rola al lanzador y Williams Contreras con roletazo a la intermedia.
No obstante, en el cuarto los de la patria de Gregorio Luperón castigaron al relevista Antonino Senzatela. Después, de que Junior Caminero fallara con rodado al receptor y Julio Rodríguez se ponchara, Austin Wells consiguió base por bolas, Geraldo Perdomo ligó sencillo al derecho y Fernando Tatis Jr. despachó jonrón que puso el juego 7-3.
Mientras el IoanDepot Park de Miami presencia a casa llena el juego de Dominicana vs. Venezuela, en el Malecón de la capital la multitud improvisó uno paralelo con varias pantallas gigantes colocadas por la Alcaldía del Distrito Nacional.
Los fanáticos se armaron de cornetas y banderas, gorras y rodearon el perímetro para disfrutar cada jugada de los duartianos. Pese a ser un partido para definir el primer lugar del Grupo D, la atmósfera fue como si se tratara la final. “No pueden” y “se pueden ir” fueron las frases más repetidas por los criollos. Aunque fueron una minoría, los fanáticos venezolanos también mostraban su grito de guerra.
Los fanáticos dominicanos, venezolanos y de otros países también disfrutaron el partido en el Linconazo, en restaurantes y plazas comerciales de la capital, en un ambiente donde reinó el entusiasmo.
