EE.UU. arma frente militar contra cárteles de drogas y RD se alinea
“Estados Unidos entrenará y movilizará a los ejércitos de las naciones socias para lograr la fuerza de combate más eficaz necesaria para desmantelar los cárteles y su capacidad de exportar la violencia y buscar influencia mediante la intimidación organizada”. Así dice el tercer punto de la proclama firmada el pasado sábado por el presidente de los EE. UU., Donald Trump, y respaldada por líderes de países de la región, entre estos el dominicano Luis Abinader.
Puesto de pies tras la firma, Trump saludó a los hombres y la única mujer que lo rodeaban. Se paró frente a Abinader, le dijo algo brevemente y le dio unas palmadas en su hombro izquierdo.
Representantes de 17 aliados de Trump —que desde el primer día de gobierno del republicano “se han puesto la camiseta y se han alineado”, como dijo la portavoz en español del Departamento de Estado, Natalia Molano— viajaron a Miami para la cumbre denominada “Escudo de las Américas”.
Mediante la llamada Carta de Doral, se comprometieron a conformar la Coalición Anticárteles de las Américas que integran países como Argentina, El Salvador, Ecuador, Paraguay, Chile, Costa Rica, Panamá, Honduras, República Dominicana, Bolivia y Trinidad y Tobago.
Del Trump National Doral Miami —un resort propiedad del mandatario—, se marcharon “advertidos” por el propio presidente estadounidense de que no tiene tiempo para aprenderse “su maldito idioma” español, y con el compromiso de apoyar dicha coalición para derrotar a los carteles del narcotráfico.
Esta es otra cruzada que encabeza Trump, entre la tensa guerra en Medio Oriente. La ha allanado con la interceptación de lanchas en el Caribe y el Pacífico Oriental, sospechosas de operar para el narco, que se ha saldado con las muertes de, al menos, 150 personas desde septiembre del 2025.
“La República Dominicana reafirma su compromiso con la seguridad y la cooperación hemisférica”, publicó Abinader en su cuenta de la red social X el día de la cumbre. Ayer, el mandatario fue respaldado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana. La entidad considera que, al ser una de las tres únicas naciones del Caribe invitadas a este encuentro, el país ha sido designado “como un socio estratégico de Nivel 1”, posicionándolo “para recibir un estatus comercial preferencial e inversiones en infraestructura”.
Otros compromisos
En su proclama Trump, manifestó otros puntos. El primero: “Los cárteles criminales y las organizaciones terroristas extranjeras en el hemisferio occidental deben ser demolidos en la mayor medida posible, conforme a la ley aplicable”.
El segundo: “Estados Unidos y sus aliados deben coordinarse para privar a estas organizaciones de cualquier control territorial y acceso a financiación o recursos necesarios para llevar a cabo sus campañas de violencia”.
El cuarto y último: “Estados Unidos y sus aliados deberían mantener a raya las amenazas externas, incluidas las influencias extranjeras malignas desde fuera del hemisferio occidental”.
A pesar de que la oficina de la DEA en el país está cerrada desde el 12 de febrero pasado, por la presunta corrupción cometida por su extitular, la cooperación con los EE. UU. en la persecución del narcotráfico no ha cesado.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum —quien no fue invitada a la cumbre—, pidió a sus conciudadanos mantener “la cabeza fría” ante los señalamientos de Trump en el encuentro. Él dijo que ella es una “muy buena persona” con una “voz hermosa”, pero insistió en que los “carteles mexicanos están impulsando y orquestando el derrame de sangre y caos en el hemisferio”.
México ya se ha negado a permitir operaciones militares estadounidenses en su territorio. De su lado, Cuba criticó la “pequeña cumbre reaccionaria y neocolonial de Florida” por considerar que “es un atentado contra la Proclama de América Latina y el Caribe como zona de Paz” y porque fue “una manifestación de la disposición a subordinarse ante los intereses del poderoso vecino del Norte bajo los preceptos de la Doctrina Monroe”.
